La boda de Raquel y Pablo

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"Dicen que la vida es un cúmulo de casualidades que te llevan a lugares inimaginables, bajo circunstancias inesperadas. Y nuestra historia, sin duda, fue una gran casualidad.
Por alguna razón, debíamos estar allí, los dos, a esa hora en ese lugar.
Yo soy presentadora de televisión y, por aquel entonces, me encontraba en Ourense grabando un programa sobre ocio nocturno. Él, que  era jugador profesional de  baloncesto, había llegado desde Málaga para jugar en el equipo de la ciudad.

Eran las 03:00 am del 24 de noviembre de 2012, cuando él apareció con sus compañeros en el local donde grabábamos, nos presentaron y, sin saberlo, ahí empezó todo. Y aunque la cosa no arrancó con muy buen pie (yo pensé es muy guapo pero demasiado joven y el pensó qué chica tan espectacular, pero parece un poco altiva), esa misma noche al llegar a casa me escribió te encontré”. Y era verdad, me había encontrado y yo a él.
Y a partir de ahí, todo una locura. Aviones, trenes, coches cruzamos Europa un millón de veces sólo para vernos, ya que los años siguientes él estuvo jugando en el extranjero. Y aprendimos que da igual Alemania, París, Málaga, Galicia porque a veces tu hogar es una persona.

El día que me pidió matrimonio, no me podía ni imaginar que algo así fuera a pasar. Había venido a visitarme desde Málaga  y me propuso una sesión de spa nocturna en la azotea del hotel Nagari, desde donde se veía el  skyline de Vigo y toda la ría. Estábamos disfrutando de las vistas en un jacuzzi, cuando de repente me soltó si pudieras pedir una sola cosa, lo que más deseas, ¿qué sería?. Yo, de forma absurda y sin entender lo que estaba pasando, respondí no sé, ¿un unicornio?. Aunque su cara fue un poema,  aprovechó mi respuesta para decirme Pues si yo pudiese pedir una sola cosa, pediría lo que más deseo, tú, yo, una casa, perros, niños y bicicletas. Además del unicornio, ¿no es lo que querrías tu también?.  Yo le dije que sí, me pidió que cerrara los ojos y, cuando los abrí, le encontré delante de mí con un precioso anillo de compromiso de oro blanco y diamantes (exactamente como siempre lo había querido) y me preguntó “¿Quieres casarte conmigo?. Tardé unos minutos en darme cuenta de lo que estaba pasando así que le pedí que repitiese la pregunta y contesté con un sí y un beso".


Cuando se habla de amor lo mejor es explicarlo en primera persona y qué mejor que la propia novia para hacerlo. Como veis su historia es preciosa y su boda no podía ser menos.

Se casaron el 23 de julio de 2017 en la Finca Nadales, Málaga, lugar donde vivieron los momentos más bonitos de su relación. "Tenía todo lo que podía soñar: un precioso palacio, un jardín botánico impresionante y un invernadero de cristal junto al que me imaginaba dando el: sí, quiero".



"Caminé hacia el altar precedida de mi damita de honor (Carla, la sobrina de Pablo) y mis cinco damas de honor (mi hermana, la hermana de Pablo y mis mejores amigas) que caminaban del brazo de los testigos (los 5 mejores amigos de Pablo). Lo hicimos al son de ‘The Blower’s daughter’, tocada en directo a violín y guitarra. Iba del brazo de mi padre que ejerció de padrino y apenas pudo contener la emoción"





Para organizar su gran día contaron con la ayuda de Anaís de Dile que sí quien entendió perfectamente la idea que tenían en mente y supo plasmarla en la boda con la que quedaron encantados. 

El catering corrió a cargo de Esca y de la decoración floral Altamirano, con la hortensia rosa como protagonista haciendo un guiño a Galicia. 




"Yo soy gallega. Él, Malagueño. Parte de nuestra familia y amigos ni siquiera se conocían llegado el día de la boda así que decidimos hacer un convite que fuese sólo cóctel, con mesas de apoyo para quien se quisiera sentar, pero sin sitios adjudicados. Así conseguimos que la gente interactuase desde el primero momento. Aparte del menú que iban pasando los camareros, decidimos poner unos rincones temáticos: uno de quesos y fruta, un jamonero, un rincón de mojitos, otro de limonadas y, por supuesto, una pulpeira y un rincón de fritura malagueña para que nuestras tierras estuviesen representadas en el menú".




La finca era tan espectacular y la decoración fue muy sutil. Pusieron velas, lámparas de araña, minutas a juego con las invitaciones y cartelería de madera todo diseño de La Pera Branding




El novio lució un total look de Hugo Boss y apostó por el esmoquin, uno de mis estilismos favoritos. 


La novia eligió un vestido de Patricia Avendaño del que se había enamorado mucho antes de estar prometida. 

"Lo vi en el escaparate mientras paseaba con una amiga y nos impactó tanto que nos acercamos a preguntar todo sobre él: cuánto valía, si admitía modificaciones, cuál era el nombre del vestido Cuando meses después me comprometí, mi amiga me llamó y me dijo: este sábado tenemos una cita en Patricia Avendaño. La he reservado porque ése tiene que ser el primer vestido que te pruebes. Y aunque después de ése me probé otros muchos, desde el primer momento en el fondo sabía que era mi vestido. Tuve la oportunidad de visitar el atelier de la diseñadora y conocerla y juntas modificamos totalmente toda la parte de arriba del diseño original: Quiero que tengas el vestido de tus sueños y que sea un diseño único me dijo. Y así fue. Nunca terminaré de agradecérselo a Patricia y su maravilloso equipo".







Debido a su profesión en televisión ha tenido la suerte de rodearse con mucho profesionales de peluquería por lo que para su día contó con los mejores. Para el maquillaje Uxía Avilés, el peinado Belén Rueda con la ayuda de los estilistas Eva Gamero y Alejandro Sierra. El resultado, como no podía ser de otro modo, ¡espectacular!



Lució dos tocados diferentes, ambos de Puntulina Tocados. El de la ceremonia y el cóctel era un tocado floral con piezas de porcelana y de tela y también hortensias preservadas. El segundo, para el baile, se trataba de un tocado joya en color dorado realizado a partir de dos broches vintage y varias flores de porcelana pintadas.




Los zapatos, de piel vuelta en rosa empolvado, eran de Louboutin, el modelo So Kate.


Altamiro, además de realizarle toda la deco floral, también fueron los encargados de crear su ramo de peonías rosas.


"Fiel a la tradición, llevaba algo nuevo (mi vestido), algo viejo (mi anillo de compromiso), algo azul (una gargantilla de topacios de Aristocrazy que me regalaron para ese día y llevé cosida a la cinturilla del cancán  como un cinturón joya) y algo prestado (la alianza de boda de mi madre cosida al cancán)"

Abrieron el baile con la canción  If I Aint got You de Alicia Keys pero no por pura casualidad sino por una historia que esa canción tiene detrás. 

"La elegimos porque un día respondiendo a un test para conocernos mejor, tuvimos que escribir una lista con nuestras 10 canciones favoritas cada uno. Ambos incluimos esta canción en nuestra lista porque nos recordaba al otro, a pesar de que jamás lo habíamos hablado. Nos pareció algo mágico y tuvimos claro que ésa sería nuestra canción."



Yolanda Montiel y su equipo fueron los encargados de realizar todo el reportaje fotográfico y videográfico de su gran día captando a la perfección los momentos más emocionantes de la noche. 













"Fue exactamente la boda que soñamos. Toda la gente que más queremos y más nos quiere reunida en un mismo lugar por primera (y, posiblemente, última) vez. Trabajamos muy duro los meses anteriores para poder relajarnos y disfrutar ese día y lo hicimos. Lloramos, reímos y llenamos la noche de gestos de cariño y miradas cómplices. Nuestro día fue muy nuestro y celebramos que a pesar del tiempo y la distancia, el amor lo puede todo y lo que comenzó de pura casualidad fue el comienzo de una historia que esa noche de julio escribió un capítulo más. Y no es más que el principio"


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