Te cambiaron las mariposas por neuronas

by - 7/29/2017


No te engañes.
Claro que necesitas a alguien.
Todos necesitamos a alguien.
Lo que pasa es que nos hemos ido construyendo en hormigón.
Crees que el individualismo es hacer lo que quieres cuando quieres.
Y no te das cuenta de que lo único que estás haciendo es huir.
Con todas esas capas de cinismo, determinación y falsa seguridad.
Te cagas porque te abracen por la noche.
Como todos.
Porque todos vamos directos hacia la muerte.
Y porque este camino da mucho miedo si lo hacemos solos.
Así que deja ya la máscara a un lado.
Deja ya las excusas intelectualizadas sobre tus necesidades.
Sobre tu idea de cómo debe ser la vida.
Deja ya los discursos elaborados sobre la forma correcta de ser.
Todo eso no tiene nada que ver con sentir.

Vuelve al instante antes de que todo se torciera.
Al instante antes de que te hicieran daño por primera vez.
En el que te cambiaron las mariposas por neuronas.

Y recuerda.
Recuerda lo bonito que era sentir que eras algo para alguien.
El alivio de dejar de pertenecerte a ti mismo durante un rato.
Apuesta.
Comprométete con un sentimiento, siempre.
Tienes que estar presente, siempre.
Si solo tenemos este instante.
¿Por qué vas a desaprovecharlo pensando?
Desármate de la madurez.
No necesitas reafirmarte.
Necesitas enamorarte.
Como cuando tenías quince y el mundo se dividía entre el tiempo de estar besando y el resto del tiempo.
Necesitas que alguien camine un rato contigo.
Te sujete la mochila cuando vayas a beber agua.
Te haga una broma.
Te diga que ya vamos llegando.
O que esté en silencio.
Pero contigo.
Así que ya sabes.
De hoy no pasa.
Para que la invites a bailar.
Para que le abraces por detrás.
Para que dejes de engañarte.
Y vuelvas a creer.
Texto: Roy Galán

El otro día una amiga me enviaba este texto de Roy Galán, porque me conoce bien jaja y me hizo pensar. Me hizo pensar que, precisamente, nunca nos paramos a pensar y ordenar ideas para volver a comenzar de nuevo, renovados, con más fuerza y con un nuevo aprendizaje encima.
A todos en algún momento nos cambiaron las mariposas por neuronas y nos volvimos de hormigón como si eso fuese a solucionar o curar algo. La vida está para vivirla, no es un lugar de paso, y no es eterna, somos instantes, en cualquier momento alguien decide darle al botón equivocado y ¡pum!. Se acabó. Y ahí solo quedan los recuerdos, los que se construyen viviendo, los que se crean una vez abandonas el banquillo, cuando dejas de mirar la vida como espectador y pasas a ser personaje protagonista.

Sentir más y pensar menos

Eso es lo que haré este próximo mes de agosto en el que no actualizaré el blog pero sí las redes sociales. No me voy de vacaciones pero sí necesito desconectar un pelín de esto 😉 
¡Nos leemos a la vuelta!
¡Felices vacaciones!
😘😘😘


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